Las instalaciones de captación, potabilización y distribución de aguas de consumo humano son infraestructuras críticas muy sensibles que exigen una especial protección. Por otra parte, los tanques de tormentas y la planta depuradora también pueden ver violada su seguridad, con graves riesgos medioambientales. En la actualidad las plantas de tratamiento cuentan con personal de forma continuada, pero en limitada cantidad como para garantizar la seguridad de todos sus recintos dadas sus dimensiones. Así mismo, los depósitos cuentan con interruptores para detectar la apertura de puertas conectados al SCADA de operación. Estas protecciones no son suficientes, siendo necesario asegurar la integridad perimetral de todos estos emplazamientos, así como el acceso a ciertos procesos críticos en su interior, como primer paso del aseguramiento de su ciberseguridad que se abordará en una actuación prosterior.
Es preceptivo que, desde las captaciones (incluyendo sus perímetros de seguridad) a las depuradoras de aguas residuales, todas las instalaciones del ciclo integral del agua estén protegidas frente a intrusos. La actuación tiene por objetivo mejorar su seguridad.
Se iniciará con una auditoría específica comprobando su actual grado de protección para detectar las oportunidades de mejora que la aplicación de nuevas tecnologías digitales pueden aportar a su seguridad (sistemas de vigilancia, visión artificial, iluminación inteligente, interconexión de centros de control, etc…).
A continuación se realizará la adopción de las recomendaciones derivadas de la auditoría de seguridad que se consideren apropiadas, y en todo caso la instalación de un sistema digital de video vigilancia perimetral de todas las infraestructuras críticas, utilizando la red troncal de comunicaciones propia con las redundancias necesarias, para centralizar la vigilancia y posibilitar la detección óptima de cualquier amenaza o violación de la seguridad física, utilizando cuando sea posible tecnologías de inteligencia artificial para identificación de personas, vehículos y otros riesgos previsibles.
Con el fin de mejorar la cogobernanza del proyecto, se dará acceso al visionado de este sistema a la Policía Municipal y si lo consideran conveniente, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (actualmente son las policías Municipal y Nacional las encargadas de patrullar físicamente los perímetros de las principales instalaciones periódicamente), habilitando las pasarelas adecuadas para que puedan acceder desde sus propios centros de control. También se revisarán el Plan de Seguridad del Operador y los planes de protección específicos de cada instalación (planes de autoprotección) para recoger el nuevo sistema. Así mismo se dará traslado a las autoridades de Protección Civil para que puedan tenerlo en cuenta en su Plan de Emergencia Interior.
El alcance de la actuación incluye el análisis de cada recinto, la instalación del sistema más adecuado que incluye pequeñas obras de adecuación si fuesen necesarias, mástiles o soportes, sistemas de iluminación, sistemas de alarma, video cámaras en espectro visible y/o infrarrojo, sistemas de comunicaciones y conexionado; así como el hardware y software necesario para su control, y la habilitación de pasarelas hacia los centros de control policiales.
La ejecución de esta actuación conlleva la realización de las pequeñas obras imprescindibles para la implantación. Por ello, se iniciará su tramitación con el primer trimestre de 2024, y se contempla un plazo de ejecución coincidente con el previsto en la convocatoria del PERTE, al final del año 2025.
Su perdurabilidad a largo plazo está asegurada ya que la seguridad de las infraestructuras críticas es una exigencia legal.




