La necesidad de controlar en todo momento la calidad el agua bruta incluye el perímetro de protección de las captaciones desde el RD140/2003, y posteriormente se extiende a las zonas de abastecimiento con el RD 902/2018. El nuevo RD 3/2023 extiende este enfoque basado en riesgo desde las masas de agua al grifo del usuario, y define la zona de captación como “toda el área hidrológica, cuenca o subcuenca de drenaje que drena sus aguas hacia el punto de extracción”, incluyendo toda el área que pueda tener influencia en la calidad en el punto de toma. Esta extensión representa un mayor reto. Así mismo, el RD 665/2023 que modifica el Reglamento del Dominio Público Hidráulico establece la necesidad de comunicar electrónicamente la información del agua derivada relacionada con los caudales ecológicos, que puede completarse con su calidad. Para afrontar estos retos, Agua de Valladolid pretende con esta actuación utilizar todas las tecnologías a su alcance para obtener la mayor cantidad de información útil para detectar cualquier anomalía en los recursos hídricos utilizables para el abastecimiento.
Por ello se propone la instalación de sondas básicas y de fácil mantenimiento en las proximidades de las captaciones para monitorizar los principales parámetros de calidad como turbidez, conductividad, temperatura; complementadas con cámaras multiespectrales para obtención de imágenes que se convertirán mediante técnicas de análisis de datos en otros parámetros de calidad, como flotantes, materia orgánica, sólidos en suspensión, DQO, color, hidrocarburos, etc. Aquavall ha colaborado en las pruebas de esta tecnología multiespectral con el adjudicatario de la compra pública precomercial del CDTI, entre otros junto a la Confederación del Duero.
Este sistema de sensores y cámaras multiespectrales en la zona de influencia de las captaciones de agua bruta se integrará con otra información puntual existente para los recursos hídricos utilizados, generada por otros organismos como SAIH Duero o AEMET, de utilidad para obtener el contexto de evolución; así como con información de zona amplia generada por teledetección satelital como SENTINEL, para crear un contorno de protección más amplio. Con toda esta información se obtendrá un registro preciso de la evolución del estado de las masas de agua de interés, a lo largo de los canales de Castilla y del Duero, y los cauces del Pisuerga y del propio Duero aguas arriba de Valladolid.
La información generada por esta infraestructura de sondas, cámaras e información externa se centralizará en un sistema de información que junto con las comunicaciones de caudal derivado que establece el RD 665/2023, pueda ser usado tanto por el organismo de cuenca (bi direccionalidad) como por otros abastecimientos urbanos o incluso usuarios en general ubicados en las inmediaciones que estén interesados, facilitándoles incluso incorporar los datos de sus propios sistemas de medición del estado del agua. De esta manera se pretende promover un modelo de gestión responsable y colaborativo entre municipios y usuarios del agua, a la vez que altamente competente para identificar cualquier anomalía o riesgo que pueda afectar a los usos autorizados, extendiendo aguas arriba la distancia controlada, más allá de las 24 o 48h de tiempo de flujo habitualmente utilizadas. Así mismo, la propia administración hidráulica podrá acceder para complementar las competencias sobre los análisis de vigilancia en las zonas de captación que le atribuyen los art. 13.e y 18 del RD 3/2023.




