El diseño de las redes de alcantarillado y la EDAR busca un equilibrio entre las condiciones normales de funcionamiento y su capacidad para recoger lluvias extraordinarias, y requieren aliviaderos al medio receptor cuando esta se ve superada. Tanto la normativa actualmente vigente, como el RD 665/2023 por el que se modifica el RDPH vienen exigiendo que se minimicen las consecuencias de estos vertidos.
Para ello en primer lugar es necesario telemonitorizar la calidad del agua transportada por los colectores unitarios de forma que esa información sea representativa, en las inmediaciones del punto de vertido, además de la obtenida en las cuencas vertientes, y también sobre ellos mismos en las redes separativas de pluviales de mayor entidad.
Además, es necesario adoptar en los aliviaderos de la red unitaria al DPH, los elementos pertinentes en función de su ubicación, antigüedad y el tamaño del área drenada para limitar la contaminación producida por sólidos gruesos y flotantes, incorporando un sistema de monitorización digital de su funcionamiento.
Adicionalmente, también se deben minimizar las consecuencias del alivio de caudales sin tratar desde la cabecera de tratamiento de la propia EDAR.
El alcance de esta actuación incluye en primer lugar la colocación de medidores de calidad del agua residual que de manera sencilla permitan determinar el grado de dilución de las aguas residuales en continuo (pH, conductividad, turbidez según RD 665/2023, más temperatura y estimación de los sólidos en suspensión a razón de 1mg/l cada 3NTU), y aparatos portátiles para toma de muestras puntuales accionables por sondas de nivel o a demanda, así como los dispositivos de telecomunicaciones, conexiones eléctricas, el sistema de recepción de la información.
También se incluye la instalación de los deflectores, rejas o tamices que sean necesarios para limitar la evacuación de flotantes, incluyendo la monitorización de los mismos y las mínimas obras para su implantación. La solución adoptada en cada caso dependerá de las particularidades del punto de alivio y/o de vertido, por ejemplo si se encuentra en la red de alcantarillado o en la propia EDAR.
La permanencia a largo plazo de la actuación se garantiza al integrarse en la infraestructura de la red de alcantarillado y en el sistema de operación del servicio municipal, con carácter permanente; además de por las exigencias legales de vertidos sobre el dominio público hidráulico.




