Agua de Valladolid EPE se encuentra en una zona de regresión demográfica, tanto en la capital, con una pérdida del 10% en lo que va de siglo, como en los municipios de su entorno cercano o alfoz, algunos incluso amenazados por la despoblación.
Para mejorar el acceso al agua como un derecho humano fundamental es necesario hacer la distribución más justa posible de los costes de estos servicios urbanos. Para ello es básico considerar el número de personas empadronadas en cada suministro, analizar los volúmenes de consumo eficientes en cada caso y diseñar unos bloques crecientes adecuados a cada situación, de la forma más transparente posible. Las tarifas per cápita de consumo permiten esta reasignación de costes, a la vez que maximizan la eficiencia del uso y el ahorro de los recursos hídricos.
Actualmente las bases de datos del padrón de abonados del servicio, del censo y del catastro inmobiliario no están conectadas. En primer lugar se realizará está conexión de manera alfanumérica a través de las referencias catastrales de los inmuebles y las direcciones de policía, con asignación manual cuando no sea posible establecer la relación unívoca de forma automática, y en todo caso verificándose después geoespacialmente. Una vez realizada esta conexión se procederá a trasladar los datos del censo de habitantes sobre el padrón de abonados del servicio, para analizar el histórico de consumos en función del número de habitantes censados en cada póliza de suministro, y obtener los datos de partida para realizar el estudio descrito anteriormente. Así mismo, se creará un procedimiento de trabajo entre el Negociado de Población del Ayuntamiento de Valladolid y el departamento de Clientes de Aquavall para mantener la sincronización de ambas bases de datos.




