El objetivo último del proyecto Aquavall 2.0 es utilizar las oportunidades que ofrece la digitalización para avanzar hacia un ciclo del agua urbana más sostenible y eficiente, mejorando el cumplimiento de los objetivos ambientales en general y particularmente de ámbito hidrológico, avanzando en el conocimiento de los usos del agua y la resiliencia de sus infraestructuras, incrementando la transparencia de la gestión del servicio y concienciando sobre el uso responsable y sostenible del agua, afrontando los retos ecológicos, las demandas sociales y la transición hacia una economía digital basada en la innovación y el conocimiento.
El Programa recibirá 5.093.000 euros en el marco del PERTE para la digitalización y modernización del ciclo del agua de los fondos europeos NextGenerationUE, según la resolución provisional publicada hoy en el Boletín Oficial del Estado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Esta ayuda corresponde a la segunda convocatoria de subvenciones y permitirá llevar a cabo el ambicioso proyecto ‘Aquavall 2.0’, que pretende transformar la gestión del ciclo integral del agua en la ciudad, alineado con los objetivos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por la Unión Europea.
Todas las actuaciones que incluye se encuentran relacionadas entre sí y han sido seleccionadas por expertos con décadas de experiencia en la gestión del agua urbana, cumpliendo la normativa técnica, con el fin de impactar de manera coordinada sobre todo el ciclo integral. Además articulan medidas transversales para el desarrollo de competencias digitales tanto en el sector como en la población, la eficiencia energética o la reducción del impacto urbano en el medio ambiente y de la presión sobre los recursos hídricos. Además, se ha alineado el diseño de estas actuaciones con la planificación del organismo de cuenca para facilitar el máximo aprovechamiento de las sinergias que puedan generar con otras medidas adoptadas por la administración hidráulica y con los flujos de información generados.
Todas las inversiones proyectadas cumplen con el principio de no causar daño significativo (Guía 2021/C 58/01) y se consideran sostenibles según el Reglamento (UE) 2020/852, no solo desde un punto de vista medioambiental sino también social, económico y financiero, asegurándose su continuidad en el servicio de aguas. De esta forma el proyecto contribuye en su conjunto a los 6 objetivos medioambientales del reglamento (art. 9): la mitigación y a la adaptación del cambio climático, asegurando un uso sostenible y la protección de los recursos hídricos, a la transición a una economía circular, a la prevención y control de la contaminación y a la protección y recuperación de la biodiversidad y los ecosistemas.
Por último, se compromete la continuidad de las actuaciones proyectadas, durante todo su ciclo de vida útil, superándose en todos los casos el mínimo de cinco años exigido por las bases rectoras de las ayudas.
Las necesidades específicas que se pretende resolver con las actuaciones de este proyecto de digitalización son:
- Facilitar la operación controlada y segura de las instalaciones de tratamiento y depuración de aguas, así como la detección de anomalías en las redes de distribución y alcantarillado, mediante sistemas autónomos y resilientes a los errores humanos, y garantizando su propia ciberseguridad.
- Asegurar la excelencia del servicio, mediante una gestión basada en datos, adquiridos en tiempo real, validados y procesados de manera inmediata para permitir una toma de decisiones eficaz y eficiente, asegurando la continuidad de los servicios, la calidad del suministro y el mínimo impacto en costes y ambiental.
- Garantizar la sostenibilidad a largo plazo de las infraestructuras y los equipos necesarios para la prestación del servicio, asegurando la máxima vida útil razonablemente posible de los activos, tanto desde el punto de vista técnico como económico, gestionando para ello los riesgos asociados a su envejecimiento, fallo e incidentes; con el fin de optimizar las inversiones a realizar para su mantenimiento y renovación.
- Minimizar el consumo energético en las instalaciones, buscando la máxima eficiencia a través de las consignas de operación y el mantenimiento de los equipos; así como el máximo aprovechamiento de las fuentes de energía renovable existentes (fotovoltaica y biogás) o futuras.
- Aprovechar la digitalización de Aquavall como herramienta para el desarrollo económico y social de su área de servicio, a través de procesos de contratación pública de los trabajos y servicios necesarios para desplegarla, que no puedan ser realizados mediante personal propio.
- Mejorar la gobernanza y transparencia del agua, facilitando a los usuarios a sus datos detallados de consumo, y la información necesaria para facilitar el óptimo uso de los recursos hídricos; así como a la administración y a la sociedad en general el acceso a la información de gestión.
- Recualificar a los trabajadores existentes, con especial énfasis en aquellos que tienen más de 50 años para alcanzar un desempeño óptimo en un contexto de trabajo digitalizado, a la vez que promover el aprendizaje de conocimientos específicos del sector entre los trabajadores más jóvenes que en el futuro deberán asegurar el relevo generacional. Estos dos mecanismos, junto con la automatización, son básicos para asegurar la gobernanza a largo plazo de la entidad.
El plazo máximo para la ejecución de todas las actuaciones del proyecto, incluido su pago, deriva del impuesto por el programa PRTR y trasladado en las bases de la convocatoria del PERTE Digitalización del ciclo del agua urbana, el 30 de junio de 2026.
Con el objeto de cumplir con los plazos y agilizar la tramitación de los expedientes, el Consejo de Administración de Aquavall celebrado el 8 de octubre, acordó la delegación de competencias en el presidente para gestionar contratos de hasta 600.000 euros (sin IVA).
La planificación propuesta en la solicitud tenía prevista la resolución de la ayuda al inicio del segundo semestre de 2024 y fue diseña asegurando el comienzo de las actuaciones en el plazo exigido de nueve meses desde ese otorgamiento, así como la ejecución del 40% del importe del coste subvencionable en cada una en un plazo de dieciocho meses desde el otorgamiento de la ayuda, de acuerdo con la orden de convocatoria y el documento FAQ de la entidad convocante.
Salvo en algunas actuaciones de planificación, para la mayoría de las incluidas en la propuesta, se prevé necesaria la generación de procesos de licitación en el mercado al carecer la EPE de medios para ejecutarlas en su totalidad.




